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viernes, 12 de noviembre de 2010

París

París para mí tiene un significado en si misma. No es solo una ciudad es muchísimas cosas que me atraen, que me forman, es una sensación y una filosofía de vida. París son largos paseos, tiendas de libros antiguas, conversaciones, escritores, huellas de un pasado con ideales, fotos en cada calle, gente feliz, gente infeliz, calles con nombres de personaje y personajes con nombre de calle; es dos de mis películas favoritas, es mi pasado futuro y mi "algún día". París forma parte de mi horizonte. Es sueños. Tardes de humo. Cementerios con clase. Es pasado y también futuro.

Estos meses hay una jornadas de fotografía en París que me muero por ver pero de momento nos tendremos que conformar con algunas fotos que podamos ver en el programa. A los que os interese:

Photographie : trente ans de rencontres et de découvertes à Paris


París es efectivamente luz, la luz con las que más me gusta escribir. Y os dejo algunos de mis mejores recuerdos de París...



















jueves, 7 de octubre de 2010

Sílvia, Luis y Éire (parte 1)

Uno de los propósitos de este blog era colgar mi trabajo para que futuros clientes tuvieran la oportunidad de pasearse  por mis fotos con toda tranquilidad y ver, degustar cada imagen e incluso, se atrevían, inspirarse para todo lo que me pedirían que hiciera. Mi inspiración como inspiración.

Todas las personas son inspiración. Así que, además de escribir sobre mis pasiones, lo que se me pasa por la cabeza y mis arranques de indignación sobre cualquier tema, también quería hacer partícipes a todas aquellas personas que, con su historia única, forman parte de la mía y de mis fotografías.

Silvia y yo solíamos jugar juntas cuando éramos pequeñas. Recuerdo que cuando llegaba la hora de volver cada una a su casa, escondíamos el juguete de una en casa de la otra para tener que volver a buscarlos y ganar algunos minutos de diversión engañando a nuestras madres. Nuestros más preciados objetos eran unos ponis de colores muy de moda a principios de los noventa, y qué ilusión me hizo encontrármelos en la nueva habitación de Éire...

Habíamos perdido el contacto desde hacía unos años porque nuestra amistad se había quedado en la infancia más inocente. Reencontrarla por la red cuando vivíamos una al lado de la otra ha sido otra más de las coincidencias, de esas que no existen (a mi parecer). Nuestras vidas habían cambiado considerablemente desde que dejamos de jugar con ponis. Nos habíamos hecho mayores. Pero eso no era una excusa para no volver a nuestras andadas y volver a "jugar".

Cuando Silvia vió mis fotos me pidió que le hiciera un book de embarazada y no dudé ni un segundo, me hacía ilusión verla de nuevo, me hacía muchísima ilusión verla embarazada y sobretodo dejar constancia de los momentos que estaba viviendo en su nueva vida con Luís.

Hablamos muchísimo aquella tarde que me acerqué a casa de Silvia y Luís. Hablamos de nuestras vidas, hablamos de fotos, me contaron lo que sentían y supe lo que debía retratar en las fotos que les iba a hacer. No me hizo falta mucho tiempo para ver la complicidad que había entre ellos, para ver la ilusión de su proyecto en común, y para sentirme como en casa en la suya propia. Así que ya todos cómodos empezamos la sesión de fotos en su propio hogar, qué mejor lugar para que dieran rienda suelta a su imaginación, su libertad y todo lo que sentían...

Fue a partir de ese momento que me di cuenta de la importancia de este tipo de fotografía. A veces se infravalora la fotografía familiar o de boda, yo misma he llegado a pensar que ese tipo de fotografía no era nada artística y, por lo tanto, "algo fácil". Me alegro de haber cambiado de opinión. Esa fotografía también puede ser artística y salir del molde en el que se la encasilla. Para mí, tener el privilegio de fotografiar los momentos más importantes de la vida de Silvia y Luís ha sido un gran regalo. Entender que están confiando en mí para que retrate todos esos momentos tan importantes en su historia, que no se repetirán, para que Éire vea el mundo que le estaban preparando y a dónde llegaba... Ese ha sido, sin duda, mi gran regalo. Intentar dibujar de una manera artística todos esos momentos es mi objetivo y lo que me ha hecho lanzarme a captar la magia de cada persona, de cada detalle de sus vidas, de manera artística. Porque cada persona tiene una historia y es única...

Este es el comienzo de la historia de Silvia, Luís y Éire.































jueves, 16 de septiembre de 2010

ser una "lonely walker"

Estoy emocionadísima. Cuanto más activa estoy mentalmente más me emocionan las ideas y los nuevos proyectos y estos días están siendo muy fructíferos.

Mientras espero para concretar agendas para nuevas sesiones de retratos (esta vez: parejas!) Voy centrando mis energías en mis proyectos personales y en los comunes con mi amiga Marta. Marta y yo estamos en fase de construcción y evolución en nuestro The Lonely walkers. Todo empezó como una idea de mostrar nuestras ciudades a través de los ojos de cada una. Primero haríamos fotos de nuestra propia ciudad y después, aprovechando para vernos, retrataríamos la ciudad de la otra.
Torino y Barcelona. Barcelona y Torino. Marta y Emma. Emma y Marta.

El proyecto global evolucionó y es lo que ahora estamos construyendo. Por el momento estamos solidificando nuestras bases en un blog, nuestro primero pisito. Allí pintamos paredes con palabras, llenamos el salón con aromas de ideas y nos sentamos para charlar sobre lo que se está cociendo en la cocina. No es un espacio muy amplio, de momento, pero me encanta ver como cada una va poniendo su toque de color. La identidad es la suma de la de cada una.

Me gustaría compartir aquí, mi blog personal como fotógrafa, mi último post escrito en TLW ya que ha sido una declaración de mi identidad. Quién soy yo y quién soy yo como fotógrafa:

"Ser una lonely walker te permite ver el mundo que te rodea de una manera clara, tranquila y atenta. Por ejemplo, he descubierto que soy una fotógrafa de personas y que odio la luz brillante del sol a la hora de hacer fotos. Está bien, sí... ese no es un gran descubrimiento pero de todas maneras, aunque sea algo muy simple, aceptarlo me ayuda a definir y pulir mi propio estilo como fotógrafa. No es tan solo que tienda hacia ese estilo propio sino el por qué. Eso es lo que he descubierto...


Primero. Las personas. Me encanta hacer fotos a la gente sin que se den cuenta. No soy muy partidaria de decir "haz esto, haz lo otro..." sino más bien les dejo sentirse cómodos consigo mismos, con el contexto en el que se encuentran, con su propia piel, y entonces dejo que se muestren ellos mismo realmente como son. Ese es para mí el autentico retrato. No me importa si se les ve guapos, si la escena es bonita... en realidad, no me importa demasiado la parte estética (no me mates, Oscar Wilde!!) sino los sentimientos y las sensaciones. La tensión de una pierna caminando por la calle más que la diagonal perfecta creada por ésta con el suelo. La textura rugosa del pavimento bajo los pies más que la perfecta composición de un suelo cuadrado (o de la forma que sea). La relación entre dos desconocidos cruzándose en la calle, mirándose (o no) el uno al otro, más que el equilibrio de dos figuras creando una composición completa...
Lo que más me interesa no es la imagen en sí sino la relación entre sus componentes. Eso también me ha ayudado a sentir y entender mi propio rol como sujeto e incluso objeto en cada fotografía. 


Segundo. La luz. Cualquier fotógrafo afirmará que la peor hora para hacer fotos es el mediodía, con esas horrorosas sombras, esos contrastes inaguantables... La verdad es que el tener una luz com la que hay en el amanecer o el atardecer, hace que uno odie cualquier otro momento del día. Ese toque de luz dorado. La suave caricia en la piel. Los dibujos delicadamente perfilados por las sombras. Esa luz gradual pintando la fotografía, conquistando cada objeto, cada esquina... Siento esa luz casi como si la pudiese respirar. Esa luz explica historias de todos tipos. Cuenta secretos. Es un susurro en el oído. El aliento de alguien contándote un secreto. Es un delicado roce en los labios...


Me siento realmente segura y tranquila paseando a la luz de esas horas. Y fotografiando a la gente. Y quizá hablando con ellos.


Y eso es lo que he descubierto siendo una lonely walker (caminante solitario)."

domingo, 5 de septiembre de 2010

antropología virtual o cómo entener a los norteamericanos

Sé que a muchos les parece una tontería, pero a mi, las diferencias entre culturas me parecen sorprendentes y fascinantes. Sí, lo admito, soy una friki de la cultura, me encanta entender y saber por dónde van los tiros para poder entender el comportamiento de una persona o de un colectivo. Desde que empecé a estudiar Filología Inglesa (oh sí! soy filóloga inglesa!) la balanza entre mi fascinación por el inglés y el mundo anglosajón y la visión realista de sus variantes culturales se fueron equilibrando. He ido aprendiendo por qué los ingleses son como son, y sobretodo, por qué los americanos son como son... pero eso daría tema para otro post mucho más largo y no es mi objetivo principal hablar sobre ello, ahora mismo...

Estos días estoy navegando mucho por la red, leyendo mil blogs, pasando de uno a otro, de una página a otra... todos de fotógrafos norteamericanos. Una cosa que me ha hecho mucha gracia es que todos son "únicos" pero todos acaban expresándose igual (estoy realmente fascinada por la facilidad de "entusiasmo" por las cosas, por así decirlo, que muestran los americanos en su vocabulario habitual), todos son muy fieles a si mismos pero a mi me han parecido bastante parecidos. No lo juzgo ni lo critico, pero cada página era muy similar a la anterior y me servía de gran fuente de inspiración para conseguir información que quizá en las visitadas previamente no había conseguido. Me ha parecido sino curioso y "gracioso".

Una de las cosas que me ha llamado la atención es el mundo del blog. Hablo casi sin conocimiento de causa y 100% culpable ya que acabo de entrar en estos mundos, en pañales, sin saber si ni siquiera alguien estará leyendo esto o si alguien lo leerá alguna vez. Llamémoslo experimento y diario de "mi evolución" (porque sí, pienso evolucionar!). En todos esos blogs la gente explicaba su vida con una facilidad sorprendente. Quizá es que soy más reservada o celosa de mi intimidad pero la verdad es que prefiero que la información más privada se quede en mi grupo cerrado de "conocidos" (y digo conocidos! no amigos! no seré tan exigente, no?) Pero sí, me he podido enterar en pocas horas de las costumbres, gustos y habilidades (pocas) culinarias e incluso de sus primeros pensamiento matutinos de varios bloggeros/fotógrafos norteamericanos. Y me ha hecho gracia porque no he podido más que comparar con lo que yo conozco de aquí. Somos diferentes. Somos muy parecidos pero somos diferentes. Pertenecemos a lo que las etiquetas políticas y económicas denominarían "cultura occidental" pero somos muy diferentes. Y me ha hecho gracia verlo porque me encanta aprender cosas nuevas y contrastarlas con las que para mí son tan comunes. (Me he reído con un blog en el que una chica mencionaba que en Europa tenemos las bebidas con gas con azucar de verdad!!!! os lo podéis creer? azucar de verdad!!!! pero qué le ponen ellos?). Y después las fotos donde todas las chicas (hablo de las chicas porque normalmente dan más importancia al hecho de hacerse un book, aunque sea de boda. Para la mujer es siempre mucho más relevante que para el hombre, no sé por qué pero normalmente suele ser así, aunque conozco excepciones, menos mal!) van vestidas como sacadas de una página de revista de moda, o de una serie de moda, donde todas van perfectamente maquilladas hasta para ir al colegio... En fin... que eso que vemos en la tele no está tan lejos de la realidad (esperemos que sí ;))

Por otro lado me ha llamado mucho la atención otro aspecto muy interesante de la cultura norteamericana (pero no quiero generalizar, todo es en base a mis conocimientos pero por supuesto, me queda mucho por aprender). Sabéis eso que sale en las películas que una persona tiene una idea para tener éxito, crea un programa de "éxito en 10 días" y se dedica a viajar por el Estado de "el que sea" a predicar su "plan de éxito" en conferencias en hoteles, etc... Habéis visto "Little Miss Sunshine"? Pues a lo que se "dedica" el padre. Se dedican a tener éxito predicando sobre cómo tener éxito. Pero en qué tienen éxito?...
Alguien me sigue? Me he liado...
El caso es que me he encontrado con varios fotógrafos que empezaron abandonando la carrera en la universidad y empezando a tontear con el Photoshop. La verdad es que son buenos porque el Photoshop no lo es todo. Empiezan a trabajar como fotógrafos y crean una firma propia, una identidad, un sello... Hasta ahí me parece correcto (me recuerda al "self-made man" de Franklin, pero esto ya es otra cosa) e incluso adecuado para empezar un negocio. Yo misma me encuentro en fase de hacerme un hueco en la industria con mi "firma". Lo que me ha hecho gracia es que varios de esos fotógrafos dejan la cámara por las presentaciones en power point, y empiezan a recorrer el país para enseñar a otros fotógrafos a crear su negocio y a dedicarse al trabajo de sus sueños. Mi pregunta es: pero ellos no querían dedicarse a eso también? y volvemos a lo de tener éxito enseñando cómo tener éxito.

Ya había pasado varias horas entre blogs, páginas webs y portfolios y no sabía bien bien en qué me tenía que centrar. He acabado pensando "ya no quiero ser fotógrafa, voy a tener que acabar dando conferencias! yo quiero hacer fotos!"

"Basta! Emma, céntrate!"

Entonces he reposado durante unos minutos toda la información que había recibido, la he asimilado y archivado en carpetas de más a menos útil (se debe aprender a reconocer que no toda la información es útil y que la información inútil puede ser de gran utilidad) y he empezado a recolocarla mentalmente en el esquema que he creado de mi "firma".

Mi conclusión: admiro que en EEUU (y en varios países de Europa, digamos mejor, fuera de España) la fotografía de boda o familiar se acerque a una fotografía más artística y sensible. Me da rabia que en nuestro país se base en el comercio de las impresiones y los servicios sin tener en cuenta la calidad artística. Quiero intentar cambiar eso, o al menos para mis clientes. Quiero ofrecer sensaciones en imágenes, quiero que hablen los recuerdos, quiero captar sonrisas y miradas cómplices, quiero que se sienta el amor y la felicidad del momento sin estar preocupándose por la pose o la formalidad. Quiero sentir todas esas sensaciones, para mís son regalos. Es un regalo que alguien te ceda ese momento tan importante para él o ella, para que lo retrates, para que seas testigo y para que se lo grabes para siempre. Para mí es un honor y no podría simplemente hacer una foto... tengo que captar lo que no se dice, los puntos suspensivos, el entre lineas, lo que se respira...

Pero eso ya era algo que quería comentar en otro post... me he acabado yendo del tema. Al final acabaré dándoos una conferencia...